En cada país el legislador debe actuar, hay que cambiar las leyes para frenar el desperdicio de alimentos. El desperdicio de alimentos tiene repercusiones ambientales y económicas muy grandes

 

INFORMACIÓN
El Programa Mundial de las Naciones Unidas, WFP, por sus siglas en inglés, tiene la campaña global Stop Desperdicio, #StopTheWaste, con el objetivo de crear mensajes y alertas sobre la enorme cantidad de alimentos comestibles que se desperdician a diario. Si queremos erradicar el hambre en el mundo, debemos poner fin al desperdicio de alimentos dice la FAO

La agencia agrifood, el periódico comercial qcom.es y Incatema Consulting para el día 29 de septiembre anuncian un webinar que celebrarán por la tarde sobre la “concienciación y el desperdicio de alimentos”.

Los ayuntamientos de Valencia, Zaragoza y León se suman a la celebración de la III Semana contra el Desperdicio Alimentario que desde 2018 coordina AECOC en el marco de la iniciativa ‘La alimentación no tiene desperdicio’. Las tres ciudades iluminarán de color verde sus espacios más emblemáticos: el edificio del consistorio de Valencia, la Fuente de la Hispanidad de la Plaza del Pilar de Zaragoza y la Fuente de Santo Domingo de León.

Empresas y distribución alimentaria contribuyen durante la III Semana Contra el Desperdicio Alimentario haciendo de sus tiendas un punto de información sobre la importancia de frenar el desperdicio alimentario, con mensajes de concienciación en su megafonía y cartelería informativa en la que el verde será también el color predominante. La plataforma Poscosecha.com informa que la UPC, Universidad Politécnica de Catalunya y Mercabarna crean una cátedra para la lucha contra el desperdicio de alimentos.

La celebración del Primer Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, IDAFLW el 29 de septiembre de 2020, es un mensaje para las administraciones públicas, las empresas y los ciudadanos en todo el mundo para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos para garantizar la seguridad alimentaria para todos y, en particular, los más vulnerables, afectados por la pandemia de COVID-19.

Todos los días mil millones de personas pasan hambre, mientras otros mil millones echan a perder deliberadamente suficiente comida para alimentar a los primeros. Las necesidades y el sufrimiento por los desequilibrios alimentarios surgen de la incapacidad de compartir y no de la incapacidad de la Tierra para producir.

Todos coincidimos y hay interés público para preocuparse por la pérdida y el desperdicio de alimentos. Pero, ¿por qué es importante? Porque generará beneficios para todos.
– mayor disponibilidad de alimentos para los más vulnerables
– reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera
– mejor gestión en la agricultura y de los recursos hídricos
– aumento de la productividad en la producción y comercio de alimentos y, crecimiento económico

La autora del libro ‘El afán sin límite‘ sostiene que “todas las necesidades y el sufrimiento del mundo surgen de nuestra incapacidad de compartir, no de la incapacidad de la Tierra para producir”. Esta autora, la geoquímica Hope Jahren, cree que el consumo desbocado del 10% de la población “ha influido en la expansión de la COVID-19”. Sobre ello eldiario.es resalta que “Increiblemente, tenemos que aprender a producir menos comida.

Uno de los capítulos de El afán sin límite está dedicado al desperdicio de comida. la cantidad de fruta y verdura que se desperdicia todos los años supera el abastecimiento anual de estos alimentos en todo el continente africano, asegura Hope Jahren

Hay un programa Mundial de Alimentos promovido por WFP para combatir el desperdicio de comida, #StopTheWaste

En algunas partes del mundo, la comida se desperdicia porque producimos o compramos más de lo que podemos comer. Un tercio de la comida se tira, dice la OMS. En otras partes del mundo, los alimentos se pierden durante la recolección, las prácticas de poscosecha, el transporte y la distribución.

Los graneles y la falsa sensación de abundancia son una antesala del desperdicio. Imagen de Zaria Wright, en Unsplash

Para disminur el desperdicio de alimentos hay soluciones tecnológicas y otras sencillas como éstas:
– Buscar en la nevera o despensa alimentos que estén a punto de caducar y todavía sean comestibles
– Hacerse un selfie con el alimento, y después comérselo
– Compartir fotos en las redes sociales utilizando el hashtag #StopDesperdicio y hacer propuestas de aprovechamiento
– Compartir también recetas de cocina a base de alimentos a punto de caducar, organizar encuentros de comidas de “aprovechamiento” y animar a otras personas a hacer lo mismo.

En rts.com están las estadísticas y hechos del desperdicio de alimentos en Estados Unidos. Son los líderes mundiales en desperdicio de alimentos, y los estadounidenses descartan casi 40 millones de toneladas de alimentos cada año. La mayor parte de este desperdicio de comida está en sus vertederos, son el 22% de los residuos sólidos urbanos. Una familia norteamericana tira a la basura cada año 1.600 $.

Cuanto más comemos, más desperdiciamos. En 1970, cada norteamericano según la OMS desperdiciaba casi 170 grs del total en sus raciones diarias de comida, de media. Hoy, la cifra ha ascendido a más de 300 gramos al día.

Los expertos de todo el mundo coinciden, en cada país el legislador debe actuar, hay que cambiar las leyes para frenar el desperdicio de alimentos. El desperdicio de alimentos tiene repercusiones ambientales y económicas muy grandes. La sociedad debe enfrentarse al desperdicio de alimentos y cada uno de nosotros debemos resolverlo en nuestra nevera, en nuestra casa.

Los españoles celebramos ahora la 3ª Semana contra el Desperdicio Alimentario, del 28 de septiembre al 4 de octubre, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y AECOC analizan conjuntamente los últimos años el impacto y evolución del desperdicio de alimentos, tanto en las empresas como en los hogares españoles.

Según las conclusiones del “Informe El Desperdicio Alimentario en la Industria y la gran distribución”, Nuria Pedraza, directora de comunicación de AECOC, explica en un comunicado para la prensa desde esta organización de la “gran distribución organizada, que en 2019 se arrojaron a la basura 1.352 millones de kg/l de alimentos y bebidas -un 4,7% de los alimentos que compramos los españoles-, de los que 1.146 millones corresponden a productos sin elaborar y 206 millones a platos cocinados. Con respecto a 2018, se han desperdiciaron más productos frescos -principalmente frutas, hortalizas y verduras-, pero baja el desperdicio de platos cocinados, legumbres, sopas, cremas y purés, y platos de carne y arroz.

Cerca de 8 de cada 10 hogares españoles reconoce desperdiciar alimentos, donde destacan los hogares familiares con parejas de hasta 49 años, con hijos pequeños o de edad media. Por su parte, no desperdician alimentos los hogares de parejas jóvenes sin hijos o las personas retiradas.

Los datos sobre tirar comida a la basura han mejorado durante el confinamiento ocasionado por la crisis sanitaria de la COVID-19, ya que durante esas semanas -del 16 de marzo al 21 de junio- se ha reducido hasta un 14% el desperdicio de alimentos, en comparación con las mismas semanas del año anterior.

Las empresas agroalimentarias en un 71% disponen de una estratégica interna definida para luchar contra el desperdicio alimentario, un 61% promueve buenas prácticas destinadas a la prevención o reducción en origen del desperdicio, y un 51% promueve acciones conjuntas con sus proveedores para reducirlo.

El MAPYA publica desde 2013 un documento anual sobre la estrategia “Más alimento, menos desperdicio”. en la web . En el estudio reciente en el que se han analizado un total de 75 empresas de la industria y la transformación de alimentos, y 15 compañías líderes de la distribución que representan en torno al 80% de cuota de mercado del país, dicen que la industria limita el desperdicio de alimentos de su actividad a 0,0004 quilos por cada quilo producido.

El informe oficial señala el 71% de los fabricantes alimentarios españoles cuentan con una política para el aprovechamiento de alimentos y que el desperdicio de alimentos en los hogares cayó un 14% durante el confinamiento del estado de alarma por el COVID 19, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación

Los datos principales del informe oficial del desperdicio de alimentos tiene estas 10 conclusiones:
1 – Crece la concienciación sobre la importancia de disponer de planes estratégicos para combatir el desperdicio. Cerca de un 71% de las empresas participantes en el informe dispone de uno
2 – Cada vez más empresas asumen también la importancia de detectar el origen del desperdicio y de que frenarlo exige colaboración a lo largo de la cadena (el 51,39% tiene en marcha acciones con sus colaboradores)
3 – Los controles exhaustivos de los procesos y maquinaria para eliminar ineficiencias junto con la formación y concienciación de los empleados con las prácticas más habituales de lucha contra el desperdicio
4 – Los mayores porcentajes de pérdida están relacionados con la calidad del producto y las mermas en los procesos productivos
5 – Por cada Kg/litro producido se generan 0,0022 de subproducto (aprovechamiento) y sólo 0.004 kg/litros de residuo, lo que muestra el esfuerzo del sector por valorizar los excedentes
6 – La alimentación animal es la opción más empleada para valorizar los excedentes que no pueden destinarse a alimentación humana
7 – La mayoría de los residuos se emplean para compostaje o digestión anaerobia
8 – El 93% de las empresas de distribución dona sus excedentes alimentarios a ONGs
9 – El 73% de las compañías ha incrementado sus donaciones de alimentos durante la crisis del COVID-19
10 – Aunque queda camino por recorrer, cada vez son más las empresas que analizan y miden el impacto del desperdicio en sus negocios con el fin de reducirlo

La Hostelería

Una de las informaciones recogidas en “encuentros de Aecoc” informan que Heineken e ISS Facility Services tienen proyectos para prevenir el desperdicio en la hostelería y la restauración.

Una estrategia de la empresa de biociencia Chr. Hansen, Isabel López, explica cómo la industria alimentaria y la ciencia se dan la mano en proyectos para utilizar las bacterias con el objetivo de alargar la vida útil de los alimentos y, así, reducir el desperdicio alimentario. Las bacterias se utilizan como alternativa a los fertilizantes inorgánicos, cuenta Helena Gimeno en un artículo de la Biblioteca de Horticultura.

Marta Pérez, ejecutiva de marketing en Makro informa que tienen resultados beneficiosos de la campaña ‘Frutas y verduras perfectamente imperfectas’, lanzada por la compañía para fomentar el aprovechamiento de alimentos en el sector horeca.

Consideraciones sobre la Hostelería

En un hogar norteamericano se gastan más de 3.000 $ cada año en salir a comer. Significa una asombrosa cantidad de envases y utensilios de plásticos y gran cantidad de alimentos desperdiciados. ¿Qué hacer en la hostelería?
– Hay que reflexionar. Atender al tamaño de las raciones. Pedir solo lo que vamos a comernos.. Si sobra comida llevársela a casa. Aún mejor llevar un tupper para las sobras.
– Reconsiderar los modelos de negocio “como cuánto quiera”, los estilo buffet. Las barras de ensaladas presentadas como “saludables”, se tiran después de cada comida
– Legislar y acomodar las buenas prácticas. Mirar al país de al lado. En Francia exigen a los restaurantes a donar alimentos antes de deshecharlos. En Suecia utilizan el desperdicio para el combustible del transporte público. En Dinamarca tienen una app para los smartphone para encontrar restaurantes y panadería a punto de cerrar y en dónde venden comida a muy bajo costo.

Foto de Jasmin Sessler en Unsplash

Hay que transformar los alimentos que se desperdiciarán …

La imagen principal de la cabecera del artículo es de la campaña “la alimentación no tiene desperdicio”

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