Paco Borrás analiza la calma de la actual campaña de los citricultores valencianos

 

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CRÓNICA
La campana 2018/ 19 fue una de las peores de los últimos años. Y fue también la que tuvo mayor resonancia en los medios y en la calle por las
movilizaciones de los agricultores. Concretamente en las provincias de Castellón y València, y, con referencia a mandarinas y naranjas. La campaña 2020 es totalmente diferente dice el consultor hortofrutícola Francisco Borrás en el semanario ValenciaFruits de hace unas semanas.

Este año hubo menos cosecha en todos los tipos de frutas cítricas, en mandarinas -24%- y la calidad fué estupenda, además vino menos fruta desde el hemisferio Sur. Borrás en su artículo analiza todos los mercados de exportación y resalta, por ejemplo, que el efecto COVID-19 en Asia hizo perder ventas, y a EEUU no se exportó ni un solo kilo de clementinas. Los precios en Europa los califica de buenos.

Paco Borrás analiza la calma actual de los citricultores y parece querer prevenir la tempestad; en su artículo en el semanario busca respuestas sobre  ¿cuáles son los problemas estructurales de los citricos valencianos?

La última década en el mercado global de los limones está siendo buena, quizás hubiera influido la gestión de Ailimpo. En mandarinas la campaña de los nuevos híbridos los productores la califican como buena. En marzo apareció el estado de alarma entre los consumidores por la pandemia del COVID 19. En cítricos se produjo una euforia por parte de la demanda.  El Comité de Gestión de Cítricos, CGC, destacó a los cítricos como sector esencial en el comercio de frutas.

El CGC destaca la respuesta de los cítricos como sector esencial durante la crisis tras batir récords de exportación en marzo

La campaña 2020 acaba con buen sabor de boca, sin manifestaciones de los productores por la calles de los pueblos valencianos, cuenta en su artículo Borrás, pero los problemas estructurales de las mandarinas y las naranjas ha quedado pospuesta. 

¿Cuáles son estos problemas estructurales de los cítricos valencianos? Las consecuencias del minifundio y de la estructura de la propiedad de las fincas de cítricos valencianos; las deficiencias estructurales de la cadena de suministro, desde el huerto a la frutería, hay poca integración económica entre los agentes de la cadena. Las últimas 12 campañas citrícolas valencianas -españolas- tienen falta de identidad en las tiendas, para los cítricos no hay promoción , no hay identidad y tampoco diálogo de calidad con los consumidores.

El 70% de los productores de cítricos valencianos, en junio no saben quién venderá sus frutas después del verano. Hay protocolos de exportación que provocan incertidumbres y falta reciprocidad comercial para las ventas al exterior de los mercados tradicionales europeos.

Próximamente.
Las previsiones de producción de los cítricos de los huertos valencianos no anuncian una gran cosecha. En limones, en cambio habrá mucha producción, ¿aparecerá una burbuja en los huertos de limones?

La pandemia de los virus no ha desaparecido y el impacto de alarma sobre la salud de las personas, persiste; por este motivo, la imagen de los cítricos es lo mejor para que la demanda crezca.

Se propone construir para los cítricos griegos, italianos y españoles; una etiqueta de calidad de fruta de los huertos europeos de proximidad. Se trata de que los ciudadanos europeos identifiquen a su «fruta local»

El consumo de frutas para los consumidores tiene componentes ligados a la imagen de #AlimentaciónSaludable. En casos de «pandemia» de la población aparece «un vaso medio lleno» dice Miguel Merino Pacheco, en un artículo AQUí en la Biblioteca de Horticultura. En Holanda entre las causas de fallecimientos en ese país, el bajo consumo de fruta y hortalizas ocupa la quinta posición, detrás del tabaco (el asesino número uno), la alta presión sanguínea, el alto contenido de colesterol en sangre y la obesidad. Y antes que otros villanos reconocidos, como el consumo de alcohol y la inactividad física

Francisco Borrás en su artículo propone construir para los cítricos griegos, italianos y españoles una etiqueta de calidad, una imagen mental para los ciudadanos europeos, mirando hacia las regiones europeas de productores de fruta con “huertos de cítricos de proximidad”. En el mercado alimentario europeo los ciudadanos deben poder identificar a su “fruta local”, parece opinar el consultor valenciano.

El por ahora “administrativo” mensaje de «greendeal europeo«, en sus aspectos de industria agroalimentaria -mejor, hortofrutícola- podría poner en valor lo relativo a sostenibilidad en las vertientes: económica, medioambiental, social y de #AlimentaciónSaludable de los cítricos locales europeos. ¿Empezamos por las mandarinas? parece que sugiere Borrás.

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