Rate this post

Por José Manuel Blanco del portal ‘El Español

Es saludable consumir fruta a cualquier hora y combate la obesidad.

La fruta aporta fibra y es saciante, por lo que ayuda a reducir la ingesta de comida y controlar el peso. Al reducir las ganas de comer otros alimentos más contundentes ayuda a mantenerse y adelgazar. Además, su aporte de agua, minerales o vitaminas es beneficioso para la salud.

Se deben descartar algunos mitos, ¡comer fresas en la cena o plátanos en el desayuno no es perjudicial!

La fruta fresca y entera no engorda más por la noche ni varía sus calorías a lo largo de las 24 horas de una jornada. Según la Fundación Española de la Nutrición, una ración de 300 gramos tiene 50 kilocalorías y no especifica que esa cifra varíe a lo largo del día. Y lo mismo pasaría con cualquier otra fruta que queramos comer antes de dormir.

Tal vez este mito se deba a que tras una comida copiosa por la noche dificulte la digestión y se concilie peor el sueño.

El azúcar de la fruta
La fruta contiene azúcares naturales, como la fructosa, que van acompañados de los nutrientes y este azúcar no engorda. Comer fruta disminuye el riesgo de desarrollar diabetes. Eso sí, hay un azúcar de la fruta que no conviene. Se trata de los azúcares libres de la exprimida. Cuando se hace un zumo de naranja por la mañana, además de perder toda la valiosa fibra y pulpa, se obtienen dichos azúcares libres que se ingieren rápidamente en el sistema digestivo. Al entrar en él, se genera más insulina, que se puede traducir en problemas de salud, tal y como recordaba a EL ESPAÑOL Antonio R. Estrada, creador de Sinazucar.org.

Sin una higiene dental adecuada, pueden ser los causantes de una caries. La Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU afirmó que un vaso diario de 360 mililitros de zumo casero significaba entre 5 y 7 kl de peso extra al año. Y desaconsejan los zumos industriales, que tienen azúcares añadidos.

Fruta después de cenar
Comer fruta antes de las comidas ayuda a saciarse y no ingerir mucha comida después, pero esto no quiere decir que comer fruta después de las comidas engorde. Así, se puede incluir trozos de mango, fresa o melocotón en las ensaladas y guarniciones, que le darán más sabor y color a los platos.

Para adelgazar, la alternativa a la fruta fresca como postre no puede ser un lácteo ultraprocesado que esté lleno de azúcares. Algunos estudios han certificado como una ingesta de frutas y verduras ayuda a perder peso. Tomar fruta ayuda al cuerpo a mantenerse sano y a protegerse ante muchas enfermedades. Además, escoger frutas de temporada contribuye a mejorar tu entorno. ¡Todo son ventajas!

Los azúcares en la fruta, una proporción moderada y acompañados de vitaminas, minerales y fibra