Por Estefanía García


 

Apuntes
Seguro que con tan solo leer este titular a alguien le habrá venido a la mente esos momentos caóticos a la hora de comer en los que su hijo, sobrino, primo, etcétera, se planta y dice que ni pensarlo.

Pongamos el ejemplo de un hervido que hemos preparado pensando en darle un plato saludable. Pero de repente, la escena doméstica se convierte en una “batalla” en la que, incluso, el niño se escapa corriendo.

¡La discusión está servida!
Pues bien, en este artículo hemos querido apuntar algunas ideas para favorecer el consumo de verduras y hortalizas entre los pequeños. Siguiendo con el ejemplo del hervido, una manera sencilla para intentar que no lo rechacen es mezclar las hortalizas empleadas, ya sean zanahoria, calabacín, cebolla, patata, alcachofa o brócoli con un quesito. Los quesitos son de por sí un producto con el que los niños simpatizan al ir en la típica cajita redonda y estar envueltos en forma de triángulo. Todo ello, bien chafado y mezclado, podría ayudarnos.

Otra opción pasa por darles solo las que les gusten e invitarles a probar otras verduras pasados unos días. También existe la posibilidad de planteárselo como un juego, dejándoles que sean ellos quienes decidan. Por ejemplo, darles a escoger entre una col “blanca” o una “verde” (repollo), incluso, a la hora de hacer la compra con ellos, decirles en la sección de las verduras que elijan -aunque sea una-, para probarla y comerla.

Otro aspecto a tener en cuenta sería la manera de prepararlas. A veces las comen mejor en forma de puré o con algún acompañamiento, como muestra, las judías con taquitos de jamón, ¡hasta a los adultos nos entran mejor así! Otra posibilidad sería en forma de revuelto, una buena manera de camuflar, por ejemplo, el calabacín pelado.

Si nada de esto funciona, según vayan creciendo y tengan edad para ello, les podremos remitir a la propia FAO cuando dice que “hay que comer frutas y verduras todos los días porque contienen vitaminas, fibra, minerales y antioxidantes, necesarios para proteger la salud y prevenir enfermedades”. Para entonces, la elección ya estará verdaderamente en sus manos.