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Frutas y hortalizas para un buen equilibrio emocional y, en general, mejor crudas

“Nuevos estudios relacionan el óptimo funcionamiento cognitivo y emocional con la ingesta de alimentos ricos en calcio, magnesio y zinc, como acelgas, pimientos y otras hortalizas. Mejor sin cocinar”, explica Belen Lorenzana, de la web Alimente, en un interesante artículo que explica porqué es mejor consumir frutas y hortalizas en crudo y que se resume a continuación. El artículo original está accesible AQUÍ en el enlace final.

Para una serie de afecciones vinculadas con la mente, se mencionan trabajos que demuestran la influencia de la dieta en su aparición, un fenómeno en aumento. La Organización Mundial de la Salud, OMS, estima un aumento del 14.9% de las enfermedades mentales en el mundo.

Una alimentación desequilibrada o escasa en determinados componentes puede orignar síntomas como apatía, desgana, dificultad en mantener la atención, entre otros, que menciona el psicólogo Alfonso Méndez, director de la Unidad de Obesidad del Instituto Centta, de Madrid.

En frutas y hortalizas los consumidores saben que cuánto más frescos, mejor.

Frutas y hortalizas son una fuente de nutrientes de calidad y se sabe su efecto positivo en la disminución de afecciones como diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc., indica Manuel Moñino, presidente del Comité Científico de la Asociación 5 al Día e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN).

Un estudio publicado en The Journal of International Medical Research, que “encontró que los carotenoides (provitamina A), vitaminas C y B y ciertos minerales como el calcio, el magnesio, el zinc o el potasio son fundamentales para un óptimo funcionamiento cognitivo y emocional. Estos nutrientes se encuentran en todas las frutas (vitamina C), cebollas, pimientos, frutos secos, setas, habas, espinacas, acelgas y judías verdes.”

También están relacionados con la salud mental los ácidos grasos que aportan los frutos secos y frutas como el aguacate. De estos compuestos depende el transporte de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), revisten las membranas de las neuronas e intervienen en la síntesis de hormonas.

A la hora de elegir si crudo o cocinado, para la mayoría de los compuestos, la cocción afecta la biodisponibilidad. Las vitaminas solubles en agua, como la C y B, y algunos minerales, son sensibles al calor. Se mencionan pérdidas de hasta la mitad del contenido de potasio al hervir demasiado tiempo brócoli o espinaca.

No es el caso más frecuente, pero en algunos casos, como es el tomate, la biodisponibilidad aumenta con la cocción, y lo mismo ocurre en el caso de ajo y cebolla.

Una adecuada nutrición es que contribuye a mantener un estado emocional saludable… cabe preguntarse, entonces, … si ¿es posible que el aumento de enfermedades mentales como la depresión haya influido en nuestra menor ingesta de fruta y verdura? A lo que el psicólogo entrevistado, Alfonso Méndez, responde que “un estado emocional desagradable puede despertar el impulso de recurrir a alimentos hipercalóricos, ricos en grasas saturadas, sales o hidratos de carbono simples —como bollería o comida rápida— para amortiguar estas sensaciones.” Es el efecto conocido por todos que cuanto más azúcares o harinas consumimos, más nos apetecen…

A esta situación se denomina “comer emocional” y no es casualidad. Al seleccionar determinado alimentos estamos buscando impulsar la liberación de dopamina, un neurotransmisor relacionado con la búsqueda de placer. Cuando el estado emocional es equilibrado frutas y hortalizas son la elección preferida y su consumo retroalimenta la continuidad de este estado.

Fuente
Por qué debemos apostar por consumir frutas y verduras en crudo

Watermelon – Health Benefits & Risks