La importancia de ingerir vegetales de hojas verdes y productos integrales para contribuir a la formación de óxido nítrico (NO), sustancia funcionalmente muy importante para el organismo

 

Beatriz Riverón,
Bioquímico farmacéutica

Introducción

Los alimentos vegetales, especialmente las verduras de hoja verde como la col rizada, la acelga, la rúcula y la espinaca, son ricos en nitratos y nitritos, compuestos que estimulan la producción de óxido nítrico (NO) en el organismo

En los países menos prósperos, las poblaciones humanas en gran medida, no hacen  una dieta alimentaria de origen vegetal. Y, este estilo de alimentación redunda en gran parte en enfermedades crónicas extremadamente serias y apremiantes para la sociedad en general.

Una de ellas, la enfermedad de las arterias coronarias. Esta condición resulta de la aterosclerosis, una anomalía de los revestimientos de las paredes de los vasos sanguíneos en los que las grasas desarrollan depósitos o placas que pueden bloquear las arterias coronarias y los procesos de inflamación.  La membrana celular delgada sobre la placa puede desintegrarse y los ateromas invadir el torrente sanguíneo, formando coágulos que obstruyen el flujo sanguíneo y privan al músculo del corazón de oxígeno. Esto produce un infarto, a menudo, con fatales consecuencias.

Una nutrición basada en vegetales (frutas, legumbres, verduras y productos integrales), y un esquema de nutrición basado en plantas conteniendo adecuadamente todos los nutrientes esenciales con las posibles excepciones de las vitaminas D y B12, tienen efectos positivos en la salud de los humanos.

Las verduras de hoja verde son ricas en nitratos, que se pueden convertir en óxido nítrico (NO) y ayudar a mantener los niveles adecuados en la sangre y los tejidos.

Los alimentos vegetales, especialmente la remolacha y las verduras de hoja verde como la col rizada, la acelga, la rúcula y la espinaca, son ricos en nitratos y nitritos dietéticos, compuestos que estimulan la producción de NO en el organismo, así como los cereales, inclusive en el desayuno, colaboran para mantener una función HDL (high density lipoprotein, o lipoproteína de alta densidad) positiva.

La evidencia para apoyar una nutrición basada en plantas y su relación con la salud humana se investiga de forma más intensa actualmente.

Dieta y genética

Consumir una dieta mediterránea resulta en una reducción considerable del riesgo de futuros eventos cardiovasculares. Los tratamientos médicos actuales, en general, tratan la enfermedad con fármacos, pero en realidad solo tratan los síntomas y no considerando las causas principales de la dolencia.

En relación a los factores genéticos y ambientales, si bien los resultados se debaten acaloradamente, hasta ahora no hay evidencia sólida para relacionar cualquier variación en la genética humana con enfermedades cardiovasculares. 

Por otro lado, hay fuertes evidencias para descartar un considerable componente genético en condiciones crónicas para enfermedades coronarias. Datos de estudios de migrantes, por ejemplo, de países asiáticos en que la prevalencia de enfermedades cardiovasculares es baja, al hacer cambios en el estilo de vida (principalmente en la dieta), muestra el surgimiento de estas enfermedades   alcanzando niveles próximos a los del resto de la población occidental.

Colesterol, arterias y dieta

Una nutrición basada en alimentos como cereales no procesados, legumbres, frutas y verduras, y excluyendo en gran parte alimentos de origen animal y alimentos altamente procesados ​​como la harina blanca, azúcar refinado y aceites, muestra niveles muy bajos de enfermedad coronaria junto con valores bajos de colesterol.

La arteria braquial (o humeral, es la arteria principal del brazo) normalmente se dilata, pero cuando la función del endotelio se ve afectada, este fenómeno no ocurre, ya que el endotelio falla no produciendo suficiente NO. La arteria braquial no es la arteria coronaria, pero la función endotelial en los dos vasos parece estar estrechamente relacionada. Los alimentos que lesionan los revestimientos de los vasos sin suficiente NO hacen que éstos se vuelvan «pegajosos».

Estudios han mostrado que una mayor ingesta de vegetales aumentó el nivel de células progenitoras endoteliales circulantes en la sangre. Estas células se producen en la médula ósea y son importantes para reemplazar células endoteliales desgastadas o cubrir “parches desnudos” en las paredes de los vasos donde faltan células. 

Los individuos afectados por enfermedades cardiovasculares poseen niveles más bajos de células progenitoras endoteliales circulantes. 

El endotelio

El endotelio es una capa de células que recubre el interior de nuestros vasos sanguíneos. También es un órgano secretor de hormonas y está en constante interacción con la corriente de sangre circulante, así como las capas del vaso y músculos debajo de él.

Cuando una comida es digerida y el contenido pasa al torrente sanguíneo, todo se extiende sobre esta película extremadamente delgada de enorme superficie y es minuciosamente detectado por el endotelio. Es entonces que el verdadero juego de la vida comienza de nuevo después de cada comida a medida que el endotelio reacciona a lo que siente

Cuando comemos alimentos protectores a base de plantas (como descrito anteriormente), el endotelio responde produciendo NO.

NO es la principal sustancia encargada de dilatar los vasos sanguíneos. Este compuesto produce una gama de efectos fisiológicos positivos, incluyendo dilatación de vasos, flujo sanguíneo, reducción de la inflamación y reducción de la formación de placas

El NO y el factor relajante del endotelio son consideradas la misma molécula moduladora del tono vascular a través de la formación estimulada de guanosina 3, 5 monofosfato.

En el organismo, el NO se produce durante la conversión de L-arginina a L-citrulina (aminoácidos) por las isoformas de óxido nítrico sintetasa (NOS); el NO es un gas que modula varias funciones incluyendo la relajación del músculo liso, neurotransmisión, la citotoxicidad celular inmune, mecanismo de acción de agentes anestésicos y vías de nocicepción (o algesia, es el término médico para la recepción de estímulos aversivos, transmisión, modulación y percepción de estímulos agresivos; los receptores de daño se denominan nociceptores y se transmiten a través del sistema nervioso periférico al sistema nervioso central donde se interpreta como dolor).

Fuentes de NO

Las fuentes de nitrato dietético (NO3-) son principalmente vegetales de hoja verde y estos aniones son parcialmente absorbidos por la sangre a través de la mucosa intestinal.

El nitrato reciclado es reabsorbido y concentrado por las glándulas salivales y luego secretado en la saliva. Un transportador de nitrato de la membrana de los mamíferos en las glándulas salivales desempeña un papel clave en la circulación del nitrato inorgánico, proporcionando una base científica para una mayor investigación sobre la circulación y las funciones del nitrato.

El NO en el cuerpo

El nitrato dietético puede convertirse en nitrito (NO2-) por bacterias comensales orales debajo de la lengua o en el estómago, luego de lo cual el nitrito se convierte en NO a través de síntesis no enzimática. Anteriormente, se pensaba que el nitrato y el nitrito eran cancerígenos debido a la posible formación de compuestos de nitrógeno, mientras que se ignoraban las funciones beneficiosas de la vía nitrato-nitrito-óxido nítrico.

En condiciones de hipoxia e isquemia, se inhibe la producción de NO endógeno a partir de L-arginina, mientras que se potencia la actividad de NO3- – NO2- – NO exógeno. Recientemente, una mayor cantidad de evidencia ha demostrado que el nitrato y el nitrito sirven como reservorio y realizan funciones biológicas positivas similares al NO.

Por lo tanto, el nitrato dietético exógeno juega un papel importante en varias actividades fisiológicas como un complemento eficaz de nitrito y NO en el organismo humano. 

El NO es lipofílico, se libera de manera pulsátil, es muy lábil, posee un electrón no pareado y tiene una vida media muy corta, aproximadamente seis segundos. Por ser un radical libre, es una molécula inestable que logra estabilizarse al unirse al oxígeno formando nitritos (NO2-) y nitratos (NO3-).

Cambios en la viscosidad sanguínea producen estímulos sobre la pared vascular que inducen la producción de NO por activación de canales iónicos que permiten un aumento de las concentraciones de calcio intracelular. 

Los niveles elevados de lipoproteínas de alta densidad (HDL) disminuyen la apoptosis endotelial y juegan un papel importante en la vaso-relajación por incremento de la liberación de NO y síntesis de prostaciclina (también llamada PGI2, es un mediador eicosanoide de prostaglandina sintetizado en las células endoteliales por la acción de la enzima ciclooxigenasa sobre el ácido araquidónico en la ruta metabólica conocida como cascada del ácido araquidónico; es un potente vasodilatador e inhibidor de la agregación plaquetaria).

En etapas tempranas de hipercolesterolemia la producción y actividad del NO está disminuida, incluso antes de que se evidencien los cambios estructurales en la pared vascular. En la patología aterosclerótica se encuentran niveles elevados de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y su oxidación consume el NO produciendo acumulación en el espacio subendotelial de la pared endotelial.

Estas LDL interactúan con las especies reactivas de nitrógeno producidas en las células endoteliales y macrófagos; el aumento en el estrés nitrooxidativo induce disfunción endotelial.

La disminución en la producción de NO promueve la adhesión plaquetaria, inflamación, trombosis y proliferación de células músculo liso. En hipertrigliceridemia se incrementa la producción de superóxido por los leucocitos.

Otros factores aterogénicos como ácidos grasos libres y concentraciones bajas de lipoproteínas de alta densidad (HDL) incrementan aún más el estrés oxidativo, contribuyendo a reducir la disponibilidad de NO.

 

Fuentes
McCormick, R. (2012).
Nutrition is an exciting opportunity for horticulture to support human health.
Chronica Horticulturae, (52) 4.

Trujillo, M. C. B.; Tovar, A. P. (2008).
Óxido nítrico: implicaciones fisiopatológicas.
Colombian Journal of Anestesiology,  (36)1.

Ma , L.;  Hu , L.;  Feng , X.;  Wang, S.  (2018).
Nitrate and Nitrite in Health and Disease.
Aging Dis, 9(5):938-945.

Imagen
https://www.pngwing.com/pt/free-png-bctwg  Acceso el 07/07/2022.