Muchas especies de algas son fuentes alimenticias importantes para los seres humanos y tienen importancia ecológica

Las algas son una importante fuente nutricional y funcional


Beatriz Riverón,
Bioquímico farmacéutica

 

INFORMACIÓN
Alga (del latín: algae, “planta marina”) es el nombre común de un grupo polifilético diverso de organismos fotosintéticos (autótrofos) cuyo ciclo de vida generalmente se realiza en un ambiente acuático, aunque algunas especies viven en el suelo, en superficies expuestas a la luz solar.

Son seres avasculares, es decir, no tienen vasos conductores de la savia. Pueden ser unicelulares o multicelulares. Aunque algunas tienen tejidos diferenciados, no tienen raíces, tallos ni hojas verdaderas.

Aunque durante mucho tiempo se las ha considerado plantas, solo las algas verdes tienen una relación evolutiva con las plantas terrestres (embriofitas); los grupos restantes de algas representan líneas independientes de desarrollo evolutivo paralelo.

Las algas “azules”, cianofíceas o cianobacterias clasificadas en la actualidad como una división dentro del dominio de las eubacterias, estuvieron entre los primeros seres vivos que aparecieron en la Tierra, y el fósil más antiguo data de 3800 millones de años; se considera que han jugado un papel importante en la formación de oxígeno en la atmósfera. Estos organismos tienen una estructura procariota, sin una verdadera membrana nuclear delimitando el material genético (ADN) y con pigmentos fotosintéticos dispersos en el citoplasma.

Todos los demás grupos de algas son eucariotas (con una verdadera membrana nuclear) y realizan la fotosíntesis utilizando orgánulos llamados cloroplastos. Los cloroplastos contienen ADN y son similares en estructura a las cianobacterias, por lo que se cree que evolucionaron por endosimbiosis a partir de un alga más “primitiva”.

Además de su importancia ecológica, muchas especies de algas son económicamente importantes para los seres humanos. Algunos se utilizan como alimentos, otros como materia prima para la producción de espesantes empleados en la industria alimentaria y cosmética o farmacéutica, como el agar (mezcla de polisacáridos extraídos de varios géneros) para la producción de medios de cultivo de hongos y bacterias en los laboratorios microbiológicos.

Muchas algas diatomeas producen un esqueleto silíceo que se utiliza en la industria de pinturas y filtros.

Las algas como alimentos ricos en nutrientes

Las algas son un alimento tradicional, consumido durante milenios por las poblaciones costeras principalmente en el este de Asia, en países como Japón, China y Corea.
Las algas pueden desempeñar un papel más destacado en la dieta de todos los pueblos, no solo de los orientales, dado su bajo costo y su riqueza nutricional.

Según la FAO (United Nations Food and Agriculture Organization), anualmente se producen alrededor de siete millones de toneladas de algas frescas, la mitad de las cuales se destina al consumo humano directo. El resto abastece a la industria alimentaria, farmacéutica, cosmética, fertilizantes etc. Su consumo se ha duplicado en los últimos 20 años y hay indicios de que su demanda aumentará en los próximos años.

Más de dos mil millones de seres humanos todavía enfrentan la inseguridad alimentaria en el mundo, entre los cuales, según la FAO, 820 millones padecen hambre. Estas personas podrían salvarse alimentándose de algas.

Existen millares de variedades de algas, clasificadas por su color: algas verdes, rojas, azules o marrones. Cerca de 50 tipos son comestibles; la mayoría habita en los océanos. En Occidente, se han hecho habituales algunas variedades, como por ejemplo nori (alga que se usa en el “sushi”), precisamente por la difusión de la cocina japonesa. Además del agradable sabor, que evoca el mar, las algas tienen varios beneficios para la salud.

– Se ha confirmado científicamente que las algas marinas tienen bajo rendimiento calórico y son fuentes de minerales (magnesio, calcio, fósforo, potasio, hierro e yodo), vitaminas hidrosolubles como B 1, B 2, B 12, C, y liposolubles tales como β-caroteno con actividad de vitamina A y vitamina E, así como proteínas, éstas, ricas especialmente en glicina, alanina, arginina, prolina, ácidos glutámico y aspártico, además de aminoácidos esenciales; en las algas, los aminoácidos esenciales representan casi la mitad del total de aminoácidos y su perfil proteico se acerca al perfil de la proteína del huevo.

– Son ricas en carbohidratos no digeribles (fibras) y otros componentes que tienen un importante efecto nutricional y funcional superando a veces la cantidad de nutrientes presentes en las verduras de la tierra.

– A pesar del bajo contenido de lípidos, los ácidos grasos poliinsaturados (ácidos omega 3 y 6) constituyen una parte importante de los lípidos de las algas. Son los componentes importantes de todas las membranas celulares y precursores de los eicosanoides que son biorreguladores esenciales de muchos procesos celulares. Ácidos grasos insaturasoa reducen eficazmente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, osteoporosis y diabetes.

Actualmente, los partidarios de la medicina más natural han apostado por los beneficios de las algas encapsuladas, como la chlorella, que es rica en vitamina B12, imprescindible para diversos procesos metabólicos y una de las principales deficiencias para quienes no consumen carne.

Las algas como fuente de nutracéuticos

– Los datos de referencia indican que la fibra dietética de algas puede mostrar importantes actividades funcionales, como efecto antioxidante, antimutagénico, antitumoral, anticoagulante y un papel importante en la modificación del metabolismo de los lípidos en el organismo humano.

– Las algas marinas comestibles son una fuente rica de varios compuestos bioactivos que incluyen fitoesteroles, carotenoides y polisacáridos. Durante las últimas décadas, estos componentes derivados de las algas marinas resultaron no solo residir en la circulación sistémica, sino que pueden cruzar la barrera hematoencefálica ejerciendo funciones neuroactivas tanto en condiciones homeostáticas como patológicas. Por lo tanto, estos derivados han ganado un interés creciente por sus propiedades neuroinmunomoduladoras y neuroprotectoras, lo que los convierte en candidatos interesantes para el tratamiento de varios trastornos neurodegenerativos. En particular, el fucosterol, ya que potencia la neuroplasticidad, mejora la eliminación fagocítica de péptidos neurotóxicos y tiene propiedades antiinflamatorias.

– Otros beneficios para la salud, incluyen anti-diabetes, anti-obesidad, anti-Alzheimer, anti-envejecimiento y hepatoprotección, entre muchos otros, que se atribuyen a sus propiedades antioxidantes.

– Reducción de las tasas de colesterol. Los fitoesteroles presentes en las algas interactúan con enzimas y varias otras proteínas que participan activamente en diferentes vías celulares.

– Los ácidos grasos insaturados (fundamentalmente omega-3 y omega-6) son los componentes importantes de todas las membranas celulares y precursores de los eicosanoides que son biorreguladores esenciales de muchos procesos celulares y reducen eficazmente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, osteoporosis y diabetes.

– La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral degenerativo que se caracteriza por un deterioro progresivo de la memoria y la cognición, que afecta principalmente a los ancianos. Se han reportado numerosos bioactivos funcionales en organismos marinos, entre ellos los fitoesteroles, como agentes anti-Alzheimer y han ganado atención como un enfoque prometedor para tratar la patogénesis de esta enfermedad.

– Según estudios recientes, se atribuyen a las algas varias propiedades funcionales en la lucha contra enfermedades como la tuberculosis, la artritis, la gripe, la anemia y las infecciones de diversa índole. Además, también se han utilizado para tratar el dolor reumático y la osteoporosis.

– Los esteroles participan del sistema de defensa antioxidante, de la apoptosis (muerte celular programada que es esencial para el desarrollo de los animales y para la supervivencia celular), del metabolismo y de la homeostasis. También mejoran la salud de la piel, el cabello, los huesos y los músculos, acelerando los procesos metabólicos del organismo y facilitando la pérdida de peso.

– Péptidos extraídos de algas han mostrado ser antihipertensivos.

– Las algas pueden transformarse en alimentos de textura semejante a la del pan pero sin gluten con el fin de desarrollar productos funcionales especialmente para la población que padece de la dolencia celíaca.

Algas más comúnmente utilizadas en la cocina

Alga nori

Nori: utilizada para hacer “sushi”. Una de las más consumidas en Japón, en realidad es una aglomeración de varias especies de algas que, después de ser prensadas, dan como resultado láminas finas como el papel. Con su riqueza en calcio y fibras contribuye a la salud ósea y también ayuda a combatir la obesidad (las fibras dan sensación de saciedad). Se puede utilizar para preparar también “temakis” cortados y servidos sobre ensaladas y pastas orientales o como snack.

Alga wakame cruda

Wakame: Empleada para sopas, se vende seca, tiene un color marrón verdoso y es rica en minerales como calcio, magnesio y sodio, vitaminas A, B1 e B2 y proteínas. Por tanto, también ayuda a preservar la salud ósea. Puede hidratarse antes de usarla en diversas preparaciones, o simplemente picada y servido en sopas orientales, como la “sopa de miso”. Hidratado y frío, picado en finas tiras, entra en la composición de las ensaladas.

Agar (Kanten)

Agar-agar (Kanten): o gelatina vegetal Esta alga es un comodín en las dietas vegetarianas y veganas ya que actúa como un agente gelificante natural. Además de su uso en gastronomía, esta alga también se comercializa en cápsulas, como complemento, y se utiliza como ingrediente en una serie de cosméticos y mascarillas de belleza. Es rico en minerales y vitaminas y se le atribuyen propiedades desintoxicantes, hidratantes de la piel (contribuyendo a la vitalidad) y también regulando el intestino.

Alga kombu seca

Kombu: utilizada para condimentar caldos. Además de su riqueza en minerales, también ayuda a la digestión. También se le atribuye la reducción del colesterol y el control de la hipertensión. Es rica en yodo, elemento esencial para preservar la salud de la tiroides, y hierro.

Alga hijiki

Hijiki o Hiziki: de color marrón y vendida en pequeños trozos negros secos, el hijiki es considerado el alga de belleza, ya que favorece la piel y el cabello. Contiene un alto contenido en fibras y es fuente de varios nutrientes, como vitamina K, hierro, calcio, yodo y magnesio, que son esenciales para mantener una buena salud.

Alga dulse

Dulse: Esta alga de color rojo oscuro tiene muchos minerales. La cocción es muy rápida, pero se puede comer cruda en ensaladas, sopas o salsas. El gran atractivo del dulse es que tiene 30 veces más potasio que los plátanos y 200 veces más hierro que la remolacha.

Lechuga de mar (imagen principal): Una de las pocas algas que tiene un nombre occidental, la lechuga de mar se puede comer cruda o cocida. Es otra alga muy rica en proteínas y vitaminas, utilizada en ensaladas y sopas.

Alga espirulina

Espirulina: La espirulina se caracteriza por su color verde vivo y se encuentra fácilmente en forma de polvo o pastillas. Para la salud es una gran fuente de antioxidantes como vitamina E y selenio, capaces de ayudar en la prevención de enfermedades como el cáncer.

Alga musgo irlandés

Musgo irlandés: El musgo irlandés es parte del grupo de las algas rojas y tiene un sabor suave, casi neutro. En los alimentos, es una rica fuente de vitamina A, ácidos grasos y proteínas.

Alga chlorella

Chlorella: es una microalga de agua dulce. Se considera una de las formas de vida más antiguas del planeta Tierra. Tiene un alto contenido en proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales, fibra y clorofila. Posee un potente efecto desintoxicante, incluido para los metales pesados. También ayuda a regular los hábitos intestinales.

Biomasas acuáticas para crear alimentos funcionales

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Imágenes: MenudoDia.Blogosfera.uol.com.br

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