Ligero descenso de la cosecha española de cítricos en la campaña actual

Se propone construir para los cítricos griegos, italianos y españoles; una etiqueta de calidad de fruta de los huertos europeos

 

Imagen de la web de Ramón Manzana, agricultor y recolector, sobre buenas prácticas en la recolección de cítricos

CRÓNICA
A la mitad de este verano, la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, de la Comunitat Valenciana, Mireia Mollà, solicitó al Ministerio de Agricultura que reclamara para los cítricos valencianos la declaración de «producto sensible» ante la Unión Europea. Esta medida supondría regulación que permitiría, entre otros aspectos, priorizar el producto de la Comunitat ante las exportaciones de terceros países, como Sudáfrica.

Se propone construir para los cítricos griegos, italianos y españoles; una etiqueta de calidad de fruta de los huertos europeos de proximidad. Se trata de que los ciudadanos europeos identifiquen a su «fruta local»

El por ahora “administrativo” mensaje de «greendeal europeo«, en sus aspectos de industria agroalimentaria -mejor, hortofrutícola- podría poner en valor lo relativo a sostenibilidad en las vertientes: económica, medioambiental, social y de #AlimentaciónSaludable de los cítricos locales europeos. ¿Empezamos por las mandarinas? parece que sugiere el Senior Advisory Consultant Francisco Borrás.

Los citricultores valencianos en calma, ¿qué hacer para prevenir la tormenta?

El secretario general de la Unió de Llauradors, Carles Peris, subraya en sus intervenciones para la prensa que «catalogar los cítricos como producto sensible permitiría una mayor protección y prioridad para la producción citrícola castellonense».

La Unió de Llauradors también con intervenciones a la prensa, insta al ministro de Agricultura, Luis Planas, a que defienda con firmeza y determinación la propuesta planteada por la Generalitat y el conjunto del sector citrícola de la Comunitat Valenciana para que se declaren los cítricos como producto sensible, tanto en la renovación del acuerdo comercial de la UE con Sudáfrica como en otros acuerdos con países terceros.

Las organizaciones de productores cítrícolas valencianos señalan a suministro de Agricultura, la presencia creciente de cítricos en la Unión Europea procedentes de países como Egipto y Turquía. «A la vista de los datos del propio Ministerio», ha indicado la consellera valenciana, «se aprecia un fuerte incremento de las importaciones comunitarias de cítricos sudafricanos, de casi un 30 % respecto a la media de las últimas campañas».

Por otra parte la eurodiputada Inmaculada Rodríguez Piñero ha indicado que, junto con las iniciativas adoptadas en la reunión, es necesario exigir a la UE «una unión aduanera de verdad, para que las condiciones en el puerto de Rotterdam a la entrada de cítricos de Sudáfrica sean las mismas que en los puertos españoles».

Mandarinas maltratadas por malas prácticas comerciales

Los citricultores de Castellón precisan que, además, a las naranjas sudafricanas,  tradicionalmente, con una fecha tope para su importación del 15 de octubre; en 2016 la Unión Europea amplió el plazo hasta el 31 de noviembre y “este calendario supone que si estas mandarinas se guardan en almacenes se alarga su comercio en las tiendas durante bastantes más semanas”. Esta es una posición incómoda para el comercio de las mandarinas locales tempranas recién recolectadas de los árboles en la citricultura valenciana.

Entre 2004 y 2014, según datos de AVA ASAJA, el cítrico fue el cultivo que más superficie perdió, con 24.552 hectáreas (-13,72%). decía Carles Peris, representante sindical agrario de Castellón.

Este año el volumen de mandarinas, según la administración agrícola del gobierno español, la clementina clemenules tendrá una recolección de 6,7 millones de toneladas, un descenso del 10% con respecto al año anterior. En la Comunidad Valenciana, en general, se encarecen los costes de producción y hay una afección de las plagas en los árboles.

Las naranjas son el 52% de la producción total de cítricos en la Comunidad Valenciana, unos 3,5 millones de toneladas.

En la Comunidad Valenciana hay cultivos emergentes que se dispararon como aguacates, kiwi y granado mientras se pierden en pocos años cientos y cientos de hectáreas de cítricos cada año. (De 94.000 ha a 66.000, en 10 años) y mientras tanto, la burbuja del kaki se ha pinchado, dicen algunos.

Entre los citricultores, o mejor, entre las organizaciones de productores de frutas valencianos, hay desconciertos. ¿Porqué los productores de la UE negocian protocolos país a país para exportar fruta y en cambio, los agricultores extracomunitarios pueden permitirse el lujo de negociar protocolos directamente con Bruselas y de todos sus productos a la vez para vender a los 27 socios de la UE?

Porqué los productores de la UE negocian protocolos país a país para exportar fruta

El diálogo alimentación y sociedad

En España, como en Europa, si de verdad alguien cree en el nuevo “green deal” aplicado ala hortofruticultura es necesario mejorar el diálogo alimentación y sociedad.

En el pueblo citrícola de Algemesí, en febrero del 2020, hubo agricultores que cobraban mandarinas a 3 y 8 céntimos el kilo. La tractorada de València, entonces, fué una manifestación multitudinaria e histórica. Hay un negro panorama para las miles y miles de pequeños huertos valencianos, decían. Mantener los campos de cítricos o de kakis cuesta más de lo que ingresan estos fruticultores en el banco. “Del campo no podría vivir, por suerte tengo otro trabajo”, decía Javier Felip al periódico Levante.

En el caso de las naranjas, llevar la fruta del árbol al almacén de acondicionamiento poscosecha tiene un coste de 38 céntimos de €uro -las mandarinas 50- la recolección representa en naranja 6,6 y mandarina 11,5 céntimos. Desde los almacenes de poscosecha de los productores hay que llevar la fruta a las tiendas, envases, etiquetados, energía, trabajadores de manipulados, energía y logística de distribución -en algunos casos mayoristas- y transporte a las tiendas; y, es por aquí dónde aparece el margen minorista.

El comercio hortofrutícola europeo
Europa es el mercado más importante en el comercio global de la industria hortícola. En el continente europeo los mayores productores de verduras son España e Italia; entre el 35 y 40% del total de la producción europea.

Ahora al iniciarse esta campaña de recolección, los citricultores valencianos están en calma, ¿qué hacer para prevenir la tormenta?, nos preguntamos hace un tiempo en ACTUAL FruVEg.

La campaña 2018/19 fue una de las peores de los últimos años. También la que tuvo mayor resonancia en los medios y en la calle por las movilizaciones de los agricultores. Concretamente en Castellón y València, con referencia a mandarinas y naranjas. La campaña 2020 es totalmente diferente decía hace un año, el consultor hortofrutícola Francisco Borrás. Este año habrá menos producción explican los sindicatos agrarios.

Las mandarinas de 2020 tuvieron una calidad estupenda, además vino menos fruta desde el hemisferio Sur. Borrás el artículo mencionado anteriormente analizaba todos los mercados de exportación y resaltaba, por ejemplo, que el efecto COVID-19 en Asia hizo perder ventas, y a EEUU no se exportó ni un solo kilo de clementinas. Los precios en Europa los califica de buenos.

Un año va bien y otro no tanto, entonces ¿cuáles son los problemas estructurales de los citricos valencianos? La pandemia de los virus no ha desaparecido y el impacto de alarma sobre la salud de las personas, persiste; por este motivo, la imagen de los cítricos es lo mejor para que la demanda crezca, decíamos el año pasado y deberíamos repetir ahora.

En junio, Asaja Alicante ha calificado como «catastrófica» la campaña de limón reciente en la Vega Baja, la principal zona productora alicantina, y calcularon unas pérdidas económicas de 110 millones de euros.

Uno de los principales factores que han llevado a la quiebra del limón es el cierre del canal Horeca (hostelería, restauración y catering) en España y Europa a causa de la pandemia de la covid-19, en cuyos establecimientos se han vendido menos del 30% de los limones habituales mientras ocurría un «incremento desmesurado» de las importaciones de terceros países como Sudáfrica.

La concentración de la venta en los supermercados tampoco favorece a los agricultores, porque las marcas de supermercados se creen únicas vendedoras de muchas frutas. Con ello, implantan caprichosas políticas de precios, es decir, “comprar a precio regalado en campo, y pero venderlos al consumidor a precio de oro», dice el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu.

Las cotizaciones de la variedad de limón fino -cuya campaña arrancó en septiembre de 2020, con dos semanas de retraso, y finalizó en abril- han oscilado en torno a los 0,18 euros/kg de precio mínimo, por encima de los costes de producción (0,20-0,22 €/kilo). Una ruina para el agricultor, dicen los sindicatos..

En la campaña reciente de la variedad Verna, se ha quedado sin recolectar entre un 30 y un 50% de las frutas de estos árboles limoneros, por exceso de calibre y falta de salida comercial, con unas cotizaciones de 0,30/0,35 euros/kg, que luego se desplomaron hasta los 0,20 euros/kg.

Actualmente españoles e italianos son los proveedores de una tercera parte de las frutas y verduras que compran los 500 millones de europeos. La primera fruta por la que más nos conocían en Europa, fueron las naranjas, y ahora, son las que menos han crecido de todos los cítricos. Según las estadísticas fueron los limones en términos absolutos y relativos los ganadores en esta familia de frutas. Las naranjas y mandarinas son frutas, mientras que los limones son un aditivo y los pomelos se compran para zumos.

Los cítricos fueron los líderes en los inicios de la gran expansión hortofrutícola española. Ahora, van retrocediendo en los porcentajes  globales de las ventas europeas. A mediados de los 90 las hortalizas superaron las cifras de cítricos y el resto de las frutas los superaron en 2016.

Los cítricos fueron el motor inicial de las exportaciones hortícolas españolas, a lo largo de los últimos 40 años y han pasado de representar el 66,13 % del total a suponer en 2019, el 26,63% del total de las exportaciones de frutas y hortalizas españolas..

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos en Valencia creen en un ligero descenso de la cosecha española de cítricos en la campaña actual, dicen a agrodiario.com. Esta situación «debería servir para lanzar los precios al alza» para los productores si la temporada se desarrolla con normalidad; “sin provocar tensiones de precios a la baja, sino todo lo contrario».

El consumo de frutas en los hogares españoles creció en 2020 y los cítricos -naranja, limones, mandarinas y pomelo- son de los tipos de fruta más compradas, con un 26,9 % del total, 1 de cada 4 euros gastados como fruta.

La reducción esperada de volumen o estabilidad en la cosecha citrícola próxima será de buenos calibres de fruta, sobre todo en variedades como la clemenules, para la que se prevé una merma importante de producción; para el resto de las categorías de mandarinas, las entradas en los almacenes de confección será similar al de la campaña pasada y en naranjas algo superior, señalan las predicciones de los expertos.

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