Poscosecha.com entrevistó a Juan Báñez, director general de Cuna de Platero, para conocer de cerca la situación actual, los retos y el futuro del sector de los frutos rojos.
JUAN BÁÑEZ
Director general de Cuna de Platero
Representante y directivo clave en Cuna de Platero, una de las cooperativas agrícolas de referencia en la producción y comercialización de fresa, frambuesa, arándano y mora a nivel nacional e internacional.
«Garantizar la mano de obra y el agua es fundamental para mantener la competitividad»
Durante la conversación, el representante de esta cooperativa agrícola analizó las principales demandas de los productores con especial atención a la estabilidad de la mano de obra y los recursos hídricos, así como la evolución de los envases, las estrategias de comercialización para ofrecer berries durante todo el año y las últimas novedades en innovación varietal. Para profundizar en todos estos temas, conversamos con él sobre los siguientes asuntos:
¿Cuáles son las necesidades y demandas principales que tiene hoy el sector?
Juan Báñez: Necesitamos básicamente lo que estamos reclamando ya hace mucho tiempo: seguridad y más estabilidad en la mano de obra, que es muy necesaria en nuestro sector. Todavía la mecanización y la robotización no han llegado al nivel que pueda sustituir la mano de obra de recolección principalmente y de manipulación en las salas de manipulado. El arándano se puede mecanizar algo más en la sala de manipulación, pero la fresa, la frambuesa y la mora siguen siendo cultivos muy manuales y específicos. Para ser más competitivos, lo principal sería garantizarnos los insumos básicos: la mano de obra y el agua. Ahora mismo en Huelva hay agua suficiente porque ha llovido y se han llenado los embalses, pero cuando vuelva otra época de sequía o estemos dos o tres años lloviendo menos de la cuenta, volveremos a tener tensiones hídricas. Eso no tiene sentido cuando las obras de mejora, como la de Alcolea, lo podían resolver. Son temas que peleamos con las administraciones desde nuestras asociaciones para garantizar el suministro estable y sin restricciones.
La mano de obra puede representar el 50% de los costes del cultivo. Un tercer punto a mejorar sería la homogenización de las normativas fitosanitarias a nivel europeo e internacional, tanto de importación como de exportación, unificando criterios porque aquí estamos algo más limitados y dentro de la propia Unión Europea hay diferencias entre países.
¿Qué capacidad tiene el productor español para comunicar el valor del fruto rojo y qué campañas se van a realizar?
JB: Capacidad tenemos mucha. Nuestra principal herramienta es nuestra asociación Interfresa, en la cual hacemos una aportación todos los productores de fresa, frambuesa, mora y arándano. Desde allí se van a diseñar campañas para comunicar, tanto a nivel nacional como internacional, los valores saludables de los frutos rojos, que es el primer enganche natural. Los frutos rojos son atractivos por sí mismos, tienen buena presencia y un gran concepto entre los consumidores a nivel de salud y organoléptico. Nos apalancamos en la salud porque es lo que más se busca: llevar una vida saludable, hacer ejercicio y comer sano. Los frutos rojos son antiinflamatorios y ricos en antioxidantes, idóneos para prevenir y equilibrar distintas enfermedades. Las campañas que iniciaremos desde la Interprofesional se financiarán mediante las aportaciones por volumen que realizamos las propias empresas.
¿Cuál es la principal ventaja competitiva del fruto rojo de Huelva y cómo se gestiona la ventana productiva?
JB: La principal ventaja del fruto rojo de Huelva es la propia ventana productiva que tenemos para suministrar a Europa. Huelva cuenta con una situación geográfica privilegiada que nos otorga una ventana única, lo cual nos hace muy competitivos.
En nuestro caso, cultivamos desde diciembre/enero hasta junio/julio. El resto de los meses nos abastecemos para servir a nuestras cadenas de suministro con producciones de otros orígenes, principalmente de Latinoamérica y Sudáfrica. Nuestro objetivo de trabajo es «Your Global Berry Partner»: suministrar los cuatro berries los doce meses del año. En fresa, por ejemplo, producimos en Huelva de enero a junio y en Ávila de julio a diciembre. En frambuesa cumplimos prácticamente todo el año y los arándanos y la mora los complementamos con producciones locales y de terceros países buscando variedades plásticas que nos permitan dar continuidad al servicio.
«Nuestro objetivo de trabajo es ser “Your Global Berry Partner”: suministrar los cuatro berries durante los doce meses del año»
¿Qué medidas se están adoptando en envases para reducir plástico sin perder calidad?
JB: Lo principal es la calidad de la fruta. Hoy por hoy, el envase mejor adaptado para garantizar la calidad y durabilidad es el plástico, concretamente el RPET, que lleva aproximadamente un 80% de plástico reciclado y un máximo de un 20% de plástico nuevo. Es un material perfecto e inocuo para la fruta.Van apareciendo nuevos sistemas tecnológicamente interesantes, como tarrinas de cartón, que iremos aplicando conforme sean económicamente viables y los mercados los vayan aceptando. Hay que recordar que la sostenibilidad debe ser ambiental, social y económica; si algo no es sostenible económicamente, no perdurará en el tiempo.
¿Qué valoración hace de su arándano CUPLA y en qué proyectos de mejora trabajan?
JB: Con nuestro arándano CUPLA estamos muy satisfechos. Su característica principal es la precocidad, al colocarse temprano en el mercado, sumado a un sabor silvestre muy potente. Ya estamos en fase de estudio para obtener variedades evolutivas descendientes de CUPLA. Los procesos en arándano son lentos, pero ya se ven pequeños rayos de luz. Además, realizamos estudios con universidades y centros tecnológicos para mejorar el manejo agronómico, potenciar su vida poscosecha (shelf-life), productividad y firmeza.
¿Considera que los frutos rojos son ya un producto de consumo habitual todo el año?
JB: Totalmente. Sería un error pensar que el arándano o los frutos rojos no se compran todo el año. Las cadenas de distribución nos reconfirman que ya no son productos estacionales y que, habiendo disponibilidad y calidad, se venden de manera continuada. Las cadenas con las que trabajamos disponen de fresa, frambuesa y arándanos los doce meses. La mora es quizás el producto menos presente todo el año mientras se da con la variedad adecuada para potenciar esos meses de producción aquí, pero es una fruta ya habitual en la cesta de la compra.






