El plátano azul es una variedad híbrida y casi ninguna relevancia comercial y el plátano rojo es una “curiosidad” gastronómica presente en pocas fruterías
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Hay variedades de plátano cultivadas en Canarias que pretenderían amplíar la diversidad de los plátanos en la frutería y despiertan curiosidad. Se cree que con colores singulares, sabores diferenciados y adaptación al entorno insular añadirían “encanto” a los huertos de plataneras canarios y renovado interés de los compradorers en las fruterías.
¿El plátano (o banana) es la fruta dulce más producida, exportada y consumida del mundo?
En un sentido de frutas comerciales, SÍ, cuando se habla de “fruta de mesa” o de postre, el plátano se sitúa en el número uno indiscutible a escala global.
Supera con holgura a las manzanas, naranjas y uvas, con una producción global que ronda entre los 125 y más de 170 millones de toneladas anuales (contando plátanos de postre y plátanos macho o plantains). Además, es la fruta fresca más comercializada a nivel internacional.
En un sentido botánico se plantan y venden más tomates que plátanos; la producción mundial de tomates supera los 180 millones de toneladas al año.
La curiosidad de los plátanos rojo y azul
El portal poscosecha de la comunidad SPE3 explica que Tenerife explora la diferenciación comercial del plátano Blue Java. La diversidad del cultivo del plátano en Canarias encuentra en Blue Java una propuesta de diferenciación por su apariencia y sus características sensoriales. Esta es una variedad de origen asiático.
El plátano azul es una variedad híbrida triploide (Musa acuminata × Musa balbisiana, grupo ABB) con casi ninguna presencia en las fruterías y por el contrario, el plátano rojo (Red Dacca / Musa acuminata) es una variedad exótica que, a diferencia de otras novedades como el plátano azul, ya cuenta con una implantación comercial real.
El agricultor Eduardo León inició su experiencia con esta variedad en el sur de Tenerife con 78 plantas. La información publicada en 2024 recogía entonces su venta en establecimientos canarios y a través de internet, mostrando los primeros pasos de su incorporación al mercado.
El nombre de la variedad hace referencia a su aspecto durante el desarrollo del fruto. Sin embargo, la coloración azulada desaparece a medida que avanza la maduración y la piel adquiere tonos amarillos, como explicó Cultesa y recoge el portal poscosecha.com.
El fruto solo tiene un tono verde azulado o plateado mientras está verde (inmaduro), debido a una capa cerosa natural que recubre la piel.
Al madurar se vuelve amarillo pálido, perdiendo ese matiz azulado. Se le conoce internacionalmente como ice cream banana (plátano helado) porque su pulpa madura es muy cremosa y tiene un aroma y retrogusto suave que recuerda a la vainilla.
En el ámbito gastronómico. En enero de 2025, La Fast anunció su presentación en Madrid Fusión de la mano de Óscar Lafuente, con propuestas vinculadas a la coctelería y la gastronomía líquida. La iniciativa buscaba mostrar sus posibilidades como ingrediente en nuevas elaboraciones.
El caso del plátano Blue Java ilustra cómo la diversidad varietal puede aportar nuevos argumentos comerciales a la producción canaria.
La cooperativa tinerfeña La FAST (Agrícola del Norte de Tenerife), en una finca experimental al sur de Tenerife, fue la primera en introducir el cultivo en España.
Los actuales productores de plátanos de Canarias están evaluando todavía su rendimiento por hectárea, la resistencia del racimo y la vida útil poscosecha para ver si es viable comercializarlo hacia la Península.
El plátano rojo
El plátano rojo (Red Dacca / Musa acuminata) es una variedad exótica que, a diferencia de otras novedades como el plátano azul, ya cuenta con una implantación comercial real y consolidada en España, aunque sigue tratándose de un producto de nicho o premium.
La piel del plátano rojo presenta un tono característico que va desde el rojo púrpura al granate o cobrizo. A medida que madura, la piel se oscurece y adquiere tonos amarronados. Suele ser algo más grueso, recto y ligeramente más corto que el plátano tradicional Cavendish.
La pulpa es de color marfil claro a amarillo cremoso, a veces con ligeros tintes asalmonados o rosáceos.
La variedad fue introducida con fines de ensayo por el investigador Víctor Galán en el ICIA (Instituto Canario de Investigaciones Agrarias) hace más de 40 años, manteniéndose durante décadas como un cultivo testimonial en huertos familiares.
El impulso comercial: El gran salto lo dio la cooperativa La FAST (Agrícola del Norte de Tenerife), en alianza con agricultores tinerfeños y el apoyo comercial de cadenas de distribución.
En el comercio el impulsor en el retail ha sido Alcampo, y su precio suele situarse entre un 30 % y un 60 % por encima del plátano amarillo estándar. El plátano rojo es una “curiosidad” gastronómica.
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