La futura normativa busca unificar los criterios sobre contaminación cruzada y reforzar la protección de las personas con alergias alimentarias
La Unión Europea avanza en el desarrollo de una regulación armonizada para el etiquetado precautorio de alérgenos (EPA), una herramienta utilizada por la industria alimentaria para advertir sobre la posible presencia accidental de alérgenos debido a contaminaciones cruzadas durante la producción. La iniciativa pretende mejorar la información al consumidor y establecer criterios comunes para todos los Estados miembros.
Actualmente, el Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a declarar la presencia de 14 alérgenos cuando forman parte de la composición de un alimento. Sin embargo, los mensajes preventivos del tipo “puede contener” o “puede contener trazas de” siguen siendo voluntarios y carecen de una regulación armonizada a nivel europeo, lo que ha generado diferentes interpretaciones y prácticas dentro del mercado comunitario.
Basado en la evaluación científica del riesgo
La propuesta en la que trabaja la Comisión Europea contempla que el etiquetado precautorio solo pueda utilizarse cuando, tras aplicar todas las medidas razonables de control y prevención, persista un riesgo real de contaminación cruzada que supere determinados niveles de referencia científicamente establecidos.
Este enfoque pretende evitar el uso excesivo o indiscriminado de advertencias precautorias, una práctica que puede limitar innecesariamente las opciones alimentarias de las personas alérgicas y reducir la utilidad de estos mensajes para los consumidores.
España ya cuenta con una metodología de referencia
En línea con esta evolución regulatoria, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha publicado recientemente un procedimiento de gestión del contacto cruzado de alérgenos que incorpora metodologías de evaluación del riesgo basadas en criterios científicos internacionales.
Aunque actualmente no tiene carácter obligatorio, este documento proporciona a las empresas alimentarias una guía para determinar cuándo resulta necesario incluir un etiquetado precautorio y anticipa los requisitos que podrían establecerse en la futura normativa europea.
Hacia una mayor seguridad para consumidores e industria
La armonización del etiquetado precautorio responde a una demanda histórica tanto de los consumidores como de la industria alimentaria. La futura regulación permitirá ofrecer información más clara y consistente a las personas con alergias alimentarias, al tiempo que aportará mayor seguridad jurídica a las empresas y facilitará la libre circulación de productos dentro del mercado único europeo.
Según recoge AINIA, la Comisión Europea prevé avanzar en la elaboración de un reglamento de ejecución específico sobre esta materia, cuya adopción podría producirse durante los próximos años, consolidando un marco común para la gestión y comunicación de los riesgos asociados a los alérgenos alimentarios.
Fuente
AINIA. (2026). Etiquetado precautorio de alérgenos: hacia una regulación armonizada en la Unión Europea. Ainia




