Si nunca antes has cultivado un huerto, entonces este es el momento perfecto para comenzar

 

Por Andrés Gananci, emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. Doce años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

Imagino que, como todos los meses de diciembre, hiciste una lista de las cosas que ibas a hacer para el nuevo año. Sin embargo, estamos en noviembre y no has cumplido casi nada. Entre esas cosas: tener tu propio huerto.

Bueno, si todavía no estás seguro de si debes comenzar a cultivar tus propias verduras, aquí hay cinco razones por las que deberías tener un huerto en casa cuanto antes. ¡Toma nota!

1. Sabes exactamente lo que comes
Al cultivar tus propias verduras, tú sabes exactamente lo que ocurrió mientras las producías, pues fuiste tú quien fertilizó, regó y alimentó las plantas desde que eran tan solo una pequeña semilla, hasta convertirse en una planta hermosa y productiva.

Al comprar verduras en un supermercado o en un puesto de venta de productos, en realidad no hay forma de saber cómo ni dónde crecieron. Probablemente, se utilizaron pesticidas y fungicidas dañinos durante el crecimiento de esos vegetales. ¿Recuerdas todos los brotes de salmonella y E. coli en los últimos años causados por productos contaminados?

Bueno, pues te cuento que cultivar tu propio producto reduce en gran medida el riesgo de contraer estas enfermedades, porque eres tú quien está cultivando y cosechando el alimento.
Claro, es importante que siempre tengas hábitos sanitarios cada vez que manejes algo comestible.

2. Cultivar tus propias verduras es rentable
Un viaje a la tienda de comestibles para comprar productos puede causar estrés y una gran pérdida de tiempo por el tráfico que usualmente se encuentra en el camino.
Los precios de los productos están aumentando constantemente, y eso incluso, cuando los suministros de los cultivos están en niveles normales.
Deja que un vegetal en especial tenga un mal año agrícola, y los precios pueden duplicarse rápidamente, o incluso triplicarse.

Sin embargo, al cultivar tus propias verduras y luego conservarlas (al enlatarlas, congelarlas o secarlas), podrías ahorrar una carga de camión en tu factura de alimentos. ¿A quién no le gusta la idea de ahorrar dinero?

3. La jardinería mejora tu salud
Cultivar un jardín ofrece muchos beneficios emocionales, físicos y mentales. Pasar tiempo después del trabajo en el jardín puede ayudarte a aliviar el estrés y aumentar tu nivel general de actividad.

Investigaciones recientes han revelado que la luz solar puede mejorar el sueño, disuadir la depresión y promover un mejor sistema inmunológico. Producir tus propios alimentos también puede alentar a tu familia a comer comidas más saludables y nutritivas.  Los vegetales típicamente cultivados en un jardín son mucho más nutritivos y sabrosos que los que se compran en una tienda.

4. Te vuelves a conectar con familiares y amigos a través de la jardinería
Para tener tu propio huerto, no necesariamente, tienes que hacerlo solo. También puedes involucrar a toda tu familia cultivando vegetales que les gusten a sus hijos.
Hazlo divertido cultivando vegetales con nombres bonitos y divertidos como tomates. Ofréceles algunas plantas para que las cuiden por sí mismos y enséñalos durante el proceso.

Te divertirás mucho viendo su emoción cuando su planta produzca su primera floración y luego la primera fruta. También puedes compartir tu huerto con aquellos amigos que deseen seguirte. Comparte consejos de jardinería entre sí e incluso tengan competencias amistosas sobre quién tiene el tomate más grande o la mejor calabaza.

Comparte tus verduras con los vecinos, o dona una porción de tu cosecha a tu banco local de alimentos. Compartir tu jardín siempre será una excelente manera de entablar una conversación y construir una confraternidad.

5. Cultivar tus propias verduras es muy gratificante
Una de las cosas que puede darte una gran sensación de logro es el hecho de cultivar tus propios vegetales. Saber que has puesto una semilla en la tierra y que le has dado toda tu atención durante todo tu crecimiento, puede ser una experiencia muy gratificante.

Además de esto, estás poniendo todo tu esfuerzo para producir mejores comidas para tu familia. ¡Disfrutar de una ensalada fresca con lechuga, tomates, pepinos y rábanos que provienen de tu jardín hará que valga la pena!

Si todavía no estás seguro acerca de tener tu propio huerto, entonces espero que analices seriamente estas cinco razones. ¡Tener tu propio huerto es una situación de ganar-ganar que puede cambiar tu vida para mejor!