Más de 2.300 horticultores participan en MoestuinMix para estudiar qué asociaciones de cultivos mejoran el crecimiento, el rendimiento y el control natural de plagas. Los datos servirán para avanzar hacia sistemas agrícolas más diversificados
Miles de horticultores aficionados de Países Bajos participan en el proyecto MoestuinMix, una iniciativa de ciencia ciudadana que busca determinar qué combinaciones de cultivos favorecen mejor el crecimiento, el rendimiento y la biodiversidad en el huerto.
Durante esta tercera edición participan más de 2.300 personas, una cifra récord para el proyecto. Los participantes registran datos sobre la emergencia de las plántulas, la altura de las plantas, la floración y la producción de cultivos como las habas y la remolacha.
Comparar diferentes asociaciones de cultivos
Este año, todos los participantes cultivan habas junto a remolacha y, además, habas junto a otro cultivo elegido por cada horticultor. De esta manera, los investigadores pueden comparar el comportamiento de las habas cuando crecen junto a diferentes especies.
Los participantes que desean aportar más información también registran los insectos presentes en sus huertos, incluidos polinizadores como abejas y sírfidos y organismos considerados plagas, como los pulgones. También anotan enfermedades, infecciones por hongos y otros problemas relacionados con el desarrollo de las plantas.
El proyecto está dirigido por Yvonne Florissen y Zoë Delamore desde el Laboratorio de Entomología. Cada horticultor recibe las semillas, una guía detallada y las instrucciones necesarias para realizar las mediciones. Posteriormente, los datos se integran para ayudar a los investigadores a comprender cómo unas especies pueden favorecer el rendimiento de otras.
Biodiversidad y control natural de plagas
MoestuinMix forma parte de CropMix, un programa de investigación de cinco años que estudia cómo la diversidad de cultivos puede contribuir a una agricultura más sostenible. El programa analiza métodos de cultivo ecológicos, biodiversidad y control natural de plagas, aspectos que han perdido protagonismo con la expansión de los monocultivos.
CropMix reúne alrededor de 70 investigadores, 35 socios y una red de unos 25 agricultores que aplican diferentes formas de cultivo en franjas. La participación de personas con huertos domésticos permite ampliar el volumen de datos y recoger información procedente de diferentes tipos de suelo y condiciones de cultivo.
Los conocimientos tradicionales de los horticultores también forman parte del proyecto. Algunas asociaciones de cultivos, como la combinación de cebollas y zanahorias, se consideran beneficiosas desde hace generaciones, pero MoestuinMix pretende comprobar científicamente si estas relaciones funcionan y cuáles pueden ser sus causas.
Los primeros resultados ya han mostrado diferencias entre asociaciones. Por ejemplo, las habas crecen mejor junto a acelgas que junto a remolacha, pese a la relación botánica entre estos dos últimos cultivos. Además, una combinación puede ofrecer ventajas frente a determinadas plagas, pero no necesariamente favorecer otros aspectos, como la presencia de polinizadores.
La participación ciudadana aporta datos a gran escala
La utilización de miles de participantes implica una elevada variabilidad en la forma de sembrar, medir o registrar los resultados. Sin embargo, los investigadores consideran que esta diversidad también constituye una ventaja, ya que permite obtener datos de distintas zonas de Países Bajos, tipos de suelo y condiciones ambientales.
Jeroen Piël, participante de Blaricum, destaca especialmente la combinación de investigación y educación. Colabora en el Huerto Educativo de Eemnes, donde estudiantes de primaria y secundaria, e incluso niños pequeños, pueden conocer el funcionamiento del proyecto.
Los participantes miden, entre otros parámetros, la altura de las plantas, el momento de la floración y el número de vainas producidas. Los datos obtenidos se incorporan posteriormente a la investigación desarrollada por Wageningen University & Research.
Hacia una agricultura más diversificada
Los resultados de MoestuinMix también servirán para seleccionar combinaciones prometedoras que posteriormente puedan estudiarse en condiciones controladas y similares a las de campo. El objetivo es determinar cuáles podrían llegar a aplicarse a mayor escala en cultivos comerciales.
Para los investigadores, los cultivos mixtos pueden contribuir además a repartir los riesgos asociados a la producción agrícola, una cuestión especialmente relevante ante un clima cambiante. Frente a la vulnerabilidad inherente a los monocultivos, la combinación de especies podría ayudar a reducir el impacto de determinadas plagas o episodios meteorológicos extremos.
El proyecto demuestra también el valor de la ciencia ciudadana para generar grandes volúmenes de información. Para los participantes, sus pequeñas aportaciones permiten contribuir a una investigación que podría ayudar a definir nuevas estrategias para la agricultura del futuro.
Fuente
van Dijk, T. (2026). Gardeners see which crop combinations work best. Wageningen University & Research, Wageningen World 1/2026. Wageningen University & Research




