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La gastronomía es hoy un elemento diferenciador que aporta un valor añadido al posicionamiento de destinos turísticos y congresuales. Por ello el catering se ha convertido en un gran aliado de los eventos que potencia la experiencia del asistente. Su evolución y el constante cambio en los formatos y las tendencias gastronómicas son un claro reflejo de las necesidades que demanda el sector y que se ven afectadas por el entorno económico y cultural.

¿Qué ha cambiado y cuál es la situación actual?
“Antes el catering que se ofrecía en los congresos se realizaba en formato de cenas de gala y copiosas comidas. ¿Ahora? La tendencia ha cambiado, y en parte tiene que ver con el entorno económico que vive la sociedad. Según Belén Mann, directora de Convenciones y Congresos de IFEMA “previamente a 2008, los clientes nos solicitaban grandes comidas con un elevado coste en los menús, pero en plena época de crisis, tuvimos que pasar a formatos más prácticos y económicos como servicios tipo cóctel o las ‘bolsas de picnic’. Es cierto que ahora el cliente ha vuelto a apostar por productos de calidad y está dispuesto a destinar un mayor porcentaje del presupuesto en esta partida”.

Al margen de la economía, los formatos del catering están sujetos a otros factores y a los distintos modelos de eventos. Según Carmen de Blas, de Mónico, “en el caso de reuniones de empresa en las que se dispone de poco tiempo para comer, el servicio de catering ha de ser rápido, tipo cóctel o en formato finger food. Sin embargo, seguimos haciendo grandes cenas de gala, eventos de presentación de producto o entregas de premios, entre otros, en los que el catering se viste con sus mejores galas”.

El catering como herramienta de creatividad y de comunicación
Se trata de un sector en el que la flexibilidad, seguridad, precisión, dinamismo, capacidad de reacción, calidad del producto, diseño y personalización, son elementos imprescindibles. Según Fran Benítez, “cada vez más las apps y otras plataformas tecnológicas, son las protagonistas en cualquier tipo de evento, ya que generan dinamismo y despiertan interés en el antes, durante y después del evento, convirtiéndose en pieza clave para fomentar el networking entre los asistentes”.

La fuerza de la fusión entre tradición e innovación
Existe una tendencia que viene con fuerza, y es la mezcla de platos tradicionales con la incorporación de sabores innovadores o internacionales. Según Belén Mann, “debido al intercambio cultural entre los diversos países, se descubren nuevos productos y sabores que poco a poco se están incorporando en los menús de los congresos y ferias. En los eventos nacionales, el público exige comida más local, y podemos arriesgar con sabores más fuertes como el gazpacho o el jamón.

En los congresos internacionales se trabaja más la variedad de los productos, ofreciendo una gastronomía internacional, incluyendo en el menú alimentos como la pasta, carne, pescado, verduras e incluso sushi. También es importante ofrecer una alta variedad de productos ecológicos y menús especializados para veganos y vegetarianos; sin gluten o sin lactosa”.

Acciones solidarias y reciclaje
Hay una preocupación evidente por reducir al máximo el volumen de residuos. “Existe una insistente acción por parte de IFEMA para aprovechar la comida que no se consume durante los congresos, y desarrollar acciones posteriores a la celebración, como donar la comida a fundaciones o preparar un protocolo de reciclaje”, señala Belén Mann.

El futuro del catering en los congresos y convenciones
“Hacía dónde se dirige el sector es una gran incógnita. Lo que sí tenemos claro es la importancia que está cobrando la gastronomía en los congresos y convenciones.

La solicitud de una gastronomía temática, o el diseño de espacios food curt, se están posicionando, convirtiéndose en un imprescindible en cada congreso”, afirma Fran Benítez de Vilaplana.

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De IFEMA