Nueces y frutos secos son bocadillos saludables y las empresas que los producen se esfuerzan en producir de forma sostenible

En una entrada previa, “Los consumidores recurren a nueces y frutos secos como bocadillos saludables”, comentábamos cómo varias empresas especialistas en frutos secos crean formatos más atractivos a los consumidores.

La creciente conciencia de la responsabilidad por el bienestar del mundo ha llevado a que los consumidores presten atención no solo a si mismos. También interesa cómo se ha producido lo que van a consumir, desde luego en términos de higiene y seguridad alimentaria, pero también en términos de sostenibilidad.
En el marketing de los frutos secos también se tiene en consideración cómo afecta su producción y comercialización al medio ambiente.

Menos agua

Uno de los aspectos es contrarrestar la mala percepción que se tiene de los frutos secos, y de las almendras en particular, con más requerimientos de agua que otras especies; se trata de un tema a flor de piel en California, recordemos los incendios de los últimos veranos. Almendros y nogales son muy eficientes capturando el carbono del aire.

El Almond Board, la comisión que defiende a los productores de almendra, explica que el grano es solo el 30% del fruto; el 25% es cáscara, que se muele y usa en camas para el ganado, y el 50% es cascarilla, que la consume también el ganado. Los árboles que han llegado al final de su vida útil se pican y vuelven a incorporar al suelo, enriqueciéndolo y ayudando a retener agua. Otros usos de los restos de la industria de las nueces son camas para gatos, extraer aceite, cosméticos, etc. “Todo se utiliza”. Las plantaciones protegen el suelo de la escorrentía, un recurso sobre cuya importancia hay cada vez más conciencia, y captan la energía del suelo.

En España, el almendro es un típico cultivo de secano, si bien, para poder tener rendimientos apropiados, las plantaciones modernas cuentan con riego. Son numerosas las investigaciones en riego deficitario y en la mayoría de las especies es posible regar con menos agua sin afectar la producción; esto requiere conocer el comportamiento del frutal, para aplicar la restricción de agua en el momento que afecte menos.

Menos insumos

Las empresas también tienen en cuenta producir de forma más sostenible, con menos herbicidas, menos fitosanitarios, en muchos casos también se llega a la producción orgánica. Es el caso de los dátiles de Joolies. Las hojas de las palmeras se incorporan al suelo como fertilizantes, los dátiles de menor calidad se utilizan para el procesado, el ganado consume las partes restantes.

Embalajes sostenibles

En el embalaje también se tiene en cuenta la sostenibilidad, favoreciendo los envases en cartón versus plástico y cuando se utiliza se trata de que pueda reciclarse. El objetivo final es que pueda compostarse en el hogar -Estados Unidos tiene mucha población que vive en casas con terreno-, pero confiesan que aún es difícil conseguir material de envasado con las características apropiadas para poder hacerlo.

Los Singles de Joolie están envueltos en una película de una sola capa, la cantidad de material más delgada posible, porque es más fácil de descomponer y, por lo tanto, más sostenible, y se puede reciclar con botellas de plástico si se colocan dentro de ellas.

La empresa de nueces Mariani explica que su desafío es lograr envases lo más asequibles posibles y eso no siempre es fácil, así como un envase que se pueda volver a cerrar, algo que aquí, por ejemplo ya ofrecen las nueces que comercializa Mercadona y que va muy bien para llevar como snack.

 

Fuente
Consumers turn to nuts, dried fruit for healthy snacking
https://www.thepacker.com/news/produce-crops/consumers-turn-nuts-dried-fruit-healthy-snacking

Imagen, Tecnología Hortícola, Riego deficitario en frutales, una opción válida con la mirada puesta en el uso del agua