La patata es un tubérculo con fama de engordar, pero depende de cómo se cocine, esta subterránea aporta más o menos calorías al organismo

Es cierto que la patata contiene muchos carbohidratos, pero elaborar bien los platos evita la ingesta abundante de calorías, y para ello, en un artículo publicado en ArgenPapa, bajo el título ‘Salud: La cantidad de calorías de la papa dependerá de la forma en que esta es cocinada‘, ofrece algunas ideas para llevar a la cocina e informa de las calorías de esos platos:

– 100 gr. de papa al vapor contendrán 70 calorías
– 100 gr. de papa cocida o hervida, 80 calorías
– 100 gr. de papa asada al horno, 101 calorías
– 100 gr. de papa frita, 290 calorías

Si se cocinan patatas guisadas, tendrán 90 calorías más por cada cucharada de aceite usada. Como se puede observar en el listado, las patatas fritas es el plato que más engorda o que aporta más calorías a nuestro organismo. Las patatas fritas retienen menos agua y nutrientes ya que el aceite sustituye al agua.

Sólo por curiosidad… las patatas fritas de bolsa contienen ¡538 calorías!.

El 80% de la patata es agua, lo que hace que este alimento prevenga las inflamaciones y sirva para saciar el hambre, como expone en el artículo publicado en el portal Consorcio PapaChile, “los carbohidratos de la papa se absorberán más lento si esta se come cocida o al vapor, volviéndose una fuente útil de energía diaria; pero si son fritas o guisadas con aceite o similares, estos hidratos se absorberán más rápido y aumentarán el índice glucémico de la papa, que ya es considerable pues el mayor carbohidrato en ella es el almidón, y propiciarán la subida de peso”

La cantidad de carbohidratos de la patata (18 g en 100 g) es inferior a la cantidad que contiene el arroz o las legumbres y además tiene menos calorías. Así, la patata puede sustituir a estos alimentos como fuente de nutrientes en una dieta. Además, la patata contiene vitamina C (antioxidante, refuerza el sistema inmune), vitaminas del complejo B (ayudan al sistema nervioso), potasio (ayuda al desarrollo corporal y muscular) o magnesio, aportaciones muy beneficiosas para la salud.

Para crear valor entre los comerciantes del tubérculo más famoso de la industria hortícola de la patata paraece interesante saber contar cuentos.  Por ejemplo ¿cómo resaltarles a los consumidores británicos que las patatas belgas son la clave del “belgian frites”, que parece que son muy ricas? Haciéndoselo decir a un protagonista popular y estimado en UK, a Bint, James Bint.

Vea AQUÍ a Bint, James Bint

¿Qué hicieron los horticultores belgas con James Bint? Crearon su maniquí de cartón. Se lo llevaron a pasear y lo presentaron a la gente para que “hiciera amigos”. La gente se hizo selfi’es con él; mientras los publicistas tomaban pequeños videos y los subían a You Tube. Hay una web y han realizado app’s para promocionar la patatas de los belgas. Todo para decir “eat belgian frites”. Off line la campaña se aprovechó para realizar merchandissing’s con figuras, speech’s, chapas para los niños, como las de Coca Cola y Pepsi de hace 50 años, flyers y stickers, todo ello en UK.

Se puede concluir que el consumo moderado de patata no engorda y especialmente si se cocina correctamente, es un alimento apto para nuestra dieta y sabroso.

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